DATOS FISIOLÓGICOS GENERALES
Y DE INTERÉS EN EL PERRO
DATOS IMPORTANTES:
· La Temperatura del cuerpo en el perro, varía entre 38º-39º, medidos por via rectal. La temperatura se le puede tomar externamente, en las axilas o las ingles, teniendo en cuenta que ha de sumarse medio grado para equipararla a la temperatura rectal.
· La Frecuencia respiratoria va de 10 a 40 por minuto.
· El Pulso es de 60-70 a 130-160 pulsaciones por minuto en perros adultos, y hasta 200 o 220 en cachorros.
· El Celo de las perras es de 2 veces al año (normalmente cada 5-7 m durante toda su vida) con una duración media de 20 días (Proestro: 1º-10º días, goteo de sangre por la vulva, visiblemente hinchada, periodo no fecundo. Estro: 11º-15º día). Periodo favorable de cubrición 9º-13º día (desde que empieza a manchar). El primer celo se da en el sexto o séptimo mes de vida. Debe esperarse al menos al tercer celo (2 años o 2 años y medio), cuando ya ha alcanzado su desarrollo físico y psicológico completo, para quedar preñada. Los machos no tienen un periodo de celo concreto, sino que se activa por el olor de la hembra en celo (feromonas).
· La duración de la gestación es de 58 a 63 días (9 semanas). Después del primer mes aumentará el volumen del vientre de la perra, y modificara su carácter (más tranquila) y sus hábitos alimentarios (aumentando o incluso disminuyendo su apetito). En caso de no disponer de un pienso de primerísima calidad, habrá que complementar su dieta, durante el último mes de gestación y en el post-parto, con complejos vitamínicos y calcio. A la mitad del periodo de gestación, o incluso antes, desinfectar y desparasitar a la perra con productos suaves.
· Hasta los 6 meses el perro es cachorro. La adolescencia llega hasta los 12 meses, y después ya se le puede considerar adulto. Aunque a esta edad ya se pueden reproducir, no es conveniente considerarlo antes de que el animal tenga al menos 18 meses. Edad media de la pubertad: machos a los 7-10 meses; hembras a los 6-12 meses. La edad para poder reproducir es de 9 meses hasta los 12 años en los machos, y desde los 12 meses hasta los 10 años en las hembras.
DATOS GENERALES
La vida media de un perro está entre los 12 y los 16 años. En casos
excepcionales pueden vivir hasta los 20 o 25 años, pero en general, a los 10
años un perro ya es viejo. Por regla general, las razas pequeñas viven más que
las grandes. En la duración de su vida influyen, obviamente, el ambiente, los
cuidados, la alimentación e higiene, etc.
La estatura definitiva la alcanzan hacia el primer año de vida, aunque siguen
"creciendo" en musculatura hasta los dos o tres años, dependiendo de la raza.
Los perros de raza pequeña dejan de crecer antes. Durante el primer año de vida
el desarrollo es rapidísimo, por lo que es difícil aplicar una escala de
equivalencias entre su edad y la edad humana. A partir del primer año ya se
puede establecer una correspondencia con más seguridad (ver la tabla al final de
esta sección).
Todos los cachorros, independientemente de la raza, tienen el mismo aspecto al
nacer (esto es un detalle muy importante a considerar al adquirir un perro, no
se puede distinguir un mixto de un pura raza) pero van tomando los detalles
característicos rápidamente.
La frecuencia de las respiraciones y el pulso, además de los factores externos como temperatura ambiental, ejercicio que se realiza, etc, varía con la edad. En los cachorros toma los valores más elevados, y baja al mínimo cuando el perro es viejo.
Tabla de equivalencia aproximada "edad perro-edad hombre".
Existe la
costumbre de dar como equivalencia con la edad del hombre, la edad del perro,
multiplicada por 7. Esta aproximación es poco exacta, ya que el desarrollo
fisiológico no sigue una proporción directa. Hasta que el perro alcanza el
primer año de edad, su desarrollo es muy rápido, por lo que un perro de 6 meses,
según este cálculo, seria "equivalente" a una persona de 7 x 6 = 42 meses, o
sea, un niño de tres años y medio. En la realidad, a los 6 meses, un cachorro
entra en la adolescencia (13 o 14 años en las personas).
La siguiente tabla muestra una relación más exacta, a partir de cuando el animal
cumple su primer año de edad.
perro |
hombre |
|
perro |
hombre |
|
perro |
hombre |
12 meses |
17 años |
|
5 años |
36 años |
|
12 años |
64 años |
18 meses |
20 años |
|
6 años |
40 años |
|
13 años |
68 años |
20 meses |
21 años |
|
7 años |
44 años |
|
14 años |
72 años |
22 meses |
22 años |
|
8 años |
48 años |
|
15 años |
76 años |
2 años |
24 años |
|
9 años |
52 años |
|
17 años |
84 años |
3 años |
28 años |
|
10 años |
56 años |
|
19 años |
92 años |
4 años |
32 años |
|
11 años |
60 años |
|
20 años |
100 años |
Cuidados Habituales
Comentario general.
Es conveniente que exista regularidad en todo lo que tiene que ver con el perro: comidas, ejercicios, horas de sueño, costumbres diarias, etc. El perro tiene tolerancia a las alteraciones de la rutina, pero si son excesivas, o nunca hay una rutina, el perro vivirá en un estado de tensión permanente, que acusa en su salud.
Control veterinario y vacunaciones.
Si hemos adquirido nuestro cachorro de un criador reconocido oficialmente, o de una tienda de animales (que yo no recomiendo) de cierto prestigio, lo más probable es que ya haya recibido su primer lote de vacunas y esté sano (de lo contrario, se juegan su prestigio). En el caso de que sea un cachorro (o no tan cachorro) encontrado, regalado por un amigo, o comprado a un particular, lo primero que hemos de hacer es llevarle al veterinario.
En los primeros meses de vida hay que darle una serie de vacunas (el veterinario
ya te dirá cuales y fijará el calendario adecuado), y en cuanto cumpla el primer
año hay que vacunarle contra la rabia, y a partir de ahí, una revacunación
anual. No olvides hacerlo puesto que, además de ser obligatorio por ley, la
rabia es una enfermedad mortal y contagiable a las personas.
Además de la vacunación, no está de más aprovechar la visita anual para hacer al
perro un "chequeo" general. Recuerda que igual que con las personas, "más vale
prevenir que curar".
Parásitos internos.
Son las
vulgares "lombrices", aunque esta palabra la usamos para agrupar distintos tipos
de parásitos, y las enfermedades que causan son diferentes.
Antes de cada vacunación, es necesario desparasitar al perro. La palabra técnica
es desverminación. El veterinario nos dirá con cuanta antelación ha de hacerse y
qué medicamento hemos de usar.
Independientemente de la desparasitación previa a las vacunas, si al recoger las
deposiciones de nuestro perro vemos señales de lombrices, hay que llevarle al
veterinario. Trata de recordar el aspecto que tienen por si te pide una
descripción (lo ideal sería llevar una muestra, pero mucha gente no tiene
estómago para ello). En cualquier caso y hasta que el perro vuelva a estar sano,
hay que extremar las medidas de higiene, a saber:
Recoger siempre las deposiciones de nuestro perro, para evitar el contagio a otros (esto es algo que debería de hacerse siempre, pero ahora con más motivo).
Lavarse bien las manos después de un contacto prolongado con el animal.
No dejar que el perro nos dé "besos". La saliva puede transportar huevos de lombrices.
Mantener al perro apartado de otros perros.
Además de estos consejos generales, los que añada el veterinario. No debe retrasarse la visita más tiempo del inevitable (si descubres las lombrices el domingo, no es necesario ir al veterinario de urgencias, pero el lunes, sin falta, visítale).
Parásitos externos.
Como regla general, y a nivel preventivo, podemos resumir los cuidados en lo siguiente: uso de collares antiparásitos, mantener limpio el entorno del perro, cepillarle el pelo con frecuencia y usar después algún spray insecticida, y observación (vigilar si se rasca demasiado, caidas del pelo o lesiones de la piel, explorar periódicamente la presencia de garrapatas).
Pulgas: Aunque tengamos al perro en las mejores condiciones higiénicas, no es raro que aparezcan de vez en cuando, ya que aunque pasan poco tiempo en el perro, permanecen en el entorno durante mucho tiempo, y pueden volver a aparecer con mucha facilidad. Las pulgas del perro rara vez muerden a las personas, y solo si no hay un perro disponible.
Garrapatas: Son bastante peligrosas, ya que pueden transmitir al perro una gravísima enfermedad, la piroplasmosis (una variante de la anemia, de origen vírico). Se estacionan sobre el césped y los matojos, y en cuanto detectan la presencia de un perro saltan sobre él. Su tamaño es pequeñísimo, pero debido a la sangre que chupan pueden crecer hasta el tamaño de un guisante. En cuanto se las detecta hay que eliminarlas.
Piojos:
Chupan la sangre del perro y anidan sobre su pelo, donde pegan sus huevos (las
liendres). Se reproducen a gran velocidad, por lo que pueden causar lesiones
cutáneas de cierta gravedad. Además, el picor vuelve al perro inquieto y
nervioso. En perros jóvenes o débiles pueden causar una anemia grave y
agotamiento del organismo, a veces con consecuencias fatales.
Dieta.
La dieta ha de
ser adecuada a la edad, sexo, raza y tipo de vida del animal. La mayoría de las
marcas de comida para perros tienen una gama variada de alimentos (para
cachorros, para perros viejos, para hembras gestantes, etc), y además suelen
proporcionar información acerca de la cantidad de comida que ha de contener la
ración diaria en función del peso y raza del perro.
Un perro sano y bien enseñado (o sea, sin malas costumbres en cuanto a la
comida) debería de comerse todo lo que le ponemos en el plato (si la ración es
la correcta). El veterinario o, mejor aún si el perro es de raza, el criador, te
pueden orientar acerca de raciones y tipo de comida.
Hay que tener en cuenta algunos detalles para que la hora de la comida no cause
problemas de salud, a saber:
Si hace demasiado calor y el perro no quiere comer, no le obligues. Sus buenas razones tendrá. En general, en verano comen menos que en invierno, debido al calor. Pero como hay muchos otros factores que pueden influir en su apetito, esto no es una regla muy firme.
Nunca le des de comer después de haber realizado un ejercicio intenso, aunque sea ya su hora de la comida. Primero debe reposar un rato para evitar cortes de digestión, o lo que es más grave, una torsión gástrica.
No le cambies la dieta bruscamente. El perro debe adaptarse poco a poco a un nuevo tipo de comida.
Ejercicio.
Para que el perro esté sano y en forma, debe de realizar un ejercicio regular. Pasa igual que con las personas.
Elige bien el momento del día. Las horas de más calor, el perro tiende a pasarlas durmiendo. No pretendas que en esos momentos trabaje al máximo.
Un perro que hace poco ejercicio, no trabajará al máximo de la noche a la mañana. De modo que no provoques cambios bruscos en intensidad, por ejemplo al comenzar las vacaciones. Los perros también sufren de agujetas, esguinces, estirones... todas esas "lesiones" que puede tener una persona sedentaria al ponerse a hacer un ejercicio fuerte bruscamente. Si se entusiasma demasiado, eres tú quien tiene que ponerle el freno, ya que el perro seguirá hasta que no pueda más.
En resumen, que el perro se mueva todo lo posible sin forzarse hasta el límite. No se pueden dar más consejos: simplemente usa el sentido común.
Enfermedades
Dado que estas páginas no pretenden ser un manual médico, que existen muchos
textos sobre el tema de las enfermedades del perro y las describen más o menos
detalladamente, y sobre todo, que en la inmensa mayoría de los casos lo único
que el dueño puede y debe hacer es acudir al veterinario, no se explicará aquí
en que consiste cada enfermedad.
Lo que si se hará será dar una lista de síntomas de alarma, que si observamos en nuestro perro, motivan el dirigirse al veterinario lo antes posible. A veces puede no haber tal enfermedad, y el "síntoma", deberse a algún otro motivo menos alarmante, pero es mejor pecar por exceso de precaución. Ante la aparición de cualquiera de los síntomas de la siguiente lista, lo mejor es acudir al veterinario de inmediato
Ya que algunas enfermedades son más características de ciertas razas de perros, es interesante considerar la idea de comprarse un buen libro dedicado a la raza del perro que poseas. La mayoría suelen hablar de dichas enfermedades y dar información práctica.
Síntomas de enfermedad:
Cualquier caída de pelo o lesión de la piel (abscesos, estampaciones, etc) puede tener relación con una enfermedad cutánea. Si la piel se ve bien pero se cae el pelo, puede existir relación con alguna carencia vitamínica o similar.
Respiración fatigosa, jadeos o cualquier alteración del ritmo respiratorio normal, en especial si el animal está obeso o es muy viejo, y no hay un motivo evidente (calor, ejercicio intenso), puede ser señal de un problema respiratorio (por ejemplo asma) o síntoma de algo más.
Tos persistente.
Si, aparentemente sano, cambia su comportamiento, actúa con nerviosismo o temor infundado, rechaza la compañía y se esconde. Mucho cuidado si de repente le da por aullar.
Gime sin motivo y continuamente, o cuando se coloca en ciertas posturas. O no puede mantenerse mucho tiempo en la misma posición (estando acostado).
Diarreas persistentes o sanguinolentas.
Pulso acelerado que no se corresponde con la actividad que realiza.
Vómitos continuados.
Muestras de dolor al orinar, u orina sanguinolenta.
Extrema delgadez, aunque coma aparentemente bien.
Temblores.
Lengua sucia, mal aliento, boca reseca, muestras de dolor al tocarle el abdomen.
Coloración amarillenta de las mucosas.
Inapetencia continuada.
Señales de falta de audición (pueden ser señal de úlceras u otitis).
Parálisis o dificultades en el movimiento.
ACCIDENTES
Consejos generales.
Ante todo, mucha calma. Lo primero es fijarse en si el perro está inconsciente. En el caso de que no lo esté, hay que tener mucho cuidado, pues en el estado de shock producido por el accidente, el perro puede morder sin importarle que se trate de su propio amo. Lo primero es tranquilizar al perro, por el tema de las mordeduras, y también para evitar que agrave su estado con movimientos.
Nunca está de más tener un botiquín en casa para los problemas leves. En principio no es necesario nada especial, "específico para perro". Lo que tendríamos en un botiquín para nosotros sirve.
Una vez evaluada la situación hay que ponerse en contacto con el veterinario lo antes posible. Conviene tener a mano un número de teléfono de urgencias veterinarias.
Atropello.
Además de lesiones externas (heridas, fracturas) puede tener lesiones internas. Inmovilizar al perro lo mejor posible y llamar a urgencias. Aunque el perro esté consciente y se levante por su propio pié, aparentemente "bien", hay que llevarle al veterinario para que le exploren. No olvides que el perro no puede decir "me duele aquí". Aunque parezca estar bien hay que hacerle un reconocimiento.
Ante la posibilidad de lesiones de columna, hay que evitar mover al perro salvo que sea absolutamente imprescindible.
Caídas desde cierta altura.
Sirven los mismos consejos que en el caso de un atropello. Apenas hay diferencia en el tipo de lesiones que se puede producir.
Luxaciones o fracturas en las patas.
Hay que evitar que el perro camine. Si no sabemos inmovilizar una fractura o luxación, es mejor hacer que el perro se quede tumbado hasta que tengamos ayuda. De todas formas, lo más probable es que tengamos que llevarle nosotros al veterinario, así que lo mejor es que nos movamos rápido. Si la fractura es abierta (con herida) habrá que ponerle un vendaje antes, así que conviene tener lo necesario en el botiquín.
Heridas.
Si son
superficiales (arañazos), puedes curarlas tú a base de agua oxigenada y
mercromina, o incluso, si no sangran, dejar que el perro se lama (la saliva de
los perros contiene una sustancia cicatrizante, además de que se limpiará la
herida mejor de lo que nosotros lo haríamos). Si necesita puntos de sutura, a
urgencias. En este caso hay que evitar que el perro se muerda o rasque mientras
cicatriza, por lo que habrá que ponerle una de esas gorgueras especiales para
evitarlo.
Si es una herida leve que le limpias tú, no uses algodón. Es mejor una gasa (el
algodón dejará pelillos en la herida).
Heridas en peleas: Mordeduras.
Además de las consideraciones generales para las heridas, no está de más una visita al veterinario para tomar precauciones contra la rabia, sobre todo si no conocemos al otro perro y no sabemos si está vacunado o no (si el otro perro no es callejero, da igual lo que diga su amo: por quien tú te tienes que preocupar es por el tuyo y más vale pecar de exceso de precaución).
Insolación. Golpe de calor.
Aunque son dos
cosas diferentes, en la práctica son difíciles de distinguir. En los perros
suelen tener efectos mas graves aún que en las personas, pudiendo ser letal si
no se actúa a tiempo.
Síntomas: postración general, pulso acelerado pero débil, mirada con expresión
de angustia, movimientos torpes y mal coordinados, temperatura elevada (42 o 43
grados, o incluso más).
Qué hacer: acudir al veterinario a la primera sospecha de que el perro sufre
insolación. Si no es posible hacerlo de inmediato, llevar al perro a un lugar
fresco y sombreado. Refrescar al animal cubriéndole con algún paño mojado y bien
frío la región craneal, y abundante agua fría en el resto del cuerpo.
Lo mejor es prevenir y evitar las situaciones de riesgo, cosa que el dueño puede
conseguir fácilmente con un poco de buena voluntad. No exponer al perro al sol
exageradamente, o a altas temperaturas. Por ejemplo, nunca ha de dejarse al
perro encerrado en un coche aparcado al sol, ni siquiera con las ventanillas
ligeramente bajadas. Recuerda que el perro no puede sudar, por lo que esta forma
de eliminar el exceso de calor no está a su alcance.
Intoxicaciones.
Si la
intoxicación es leve, el perro tratará de vomitar lo que sea que la haya
causado. Si es grave, no tendrá fuerzas ni para eso. Tratar de conseguir una
muestra de lo que haya ingerido para ayudar al veterinario a identificar la
causa y decidir qué hacer.
En casa, lo mejor es la prevención. No dejar ningún producto tóxico ni medicinas
al alcance del perro (en esto hay que actuar igual que para los niños pequeños).
Si en la calle le llevas atado, tampoco habrá problemas porque podrás evitar de
inmediato que ingiera cualquier cosa.
Golpes en cabeza o cara.
Bueno... si es
en la cabeza, yo no me preocuparía mucho a menos que haya recibido un cañonazo.
Los perros tienen un cráneo increíblemente fuerte (el mío, el pastor alemán que
veis en la mayoría de las fotos, recibió la coz de un caballo cuando tenía
apenas un año, y se levantó del suelo en una fracción de segundo, lanzándose a
por el caballo en cuestión y persiguiéndole durante casi un Km. Aparte de la
herida -3 puntos de sutura- el cráneo estaba intacto). Anécdotas aparte, un
golpe en la cabeza es un golpe en la cabeza, por lo que conviene llevarle al
veterinario para comprobar que no hay conmoción.
Cuestión aparte son los golpes en la cara. Si el perro se fractura el hocico o
la mandíbula, la situación es grave, pero no se puede hacer mucho más que evitar
que se toque con las patas, inmovilizarle con mucho cuidado, y hacer una visita
a urgencias.
Dientes rotos.
La situación no es urgente, pero habrá que hacerle un empaste para evitar que el diente se deteriore. Además, si la rotura llega al nervio, necesita una endodoncia. De lo contrario, cada vez que muerda, le dolerá. Puede negarse a comer, con las consecuencias que puedes imaginar, o, como mínimo, si el perro es un perro de defensa, no morderá, lo que sería echarle a perder.
Entorno
Un aspecto básico es que el perro es un animal de manada. Todos los cánidos, sin apenas excepciones, viven y trabajan en sociedad. Dado que al separarle de su madre y hermanos de camada, le introducimos en un ambiente diferente, donde sus únicos compañeros van a ser personas, el perro traslada su comportamiento social a su nueva "manada". De hecho, es esta capacidad de adaptarse fácilmente a convivir con las personas la que hace del perro un animal doméstico tan útil.
Hay perros más predispuestos que otros a convivir con la gente, pero esto es algo que depende en general del carácter de la raza a la que pertenece el perro, y en particular, del propio carácter individual del perro y del trato que recibe.
El perro tratará de adaptarse siempre a las "normas" de su nueva manada. Sin embargo, este margen de adaptación tiene un límite, por lo que debemos colaborar a que le sea fácil, dándole un ritmo de vida regular, y actuando para con el teniendo en cuenta una serie de consideraciones que influyen en su convivencia con las personas, relativas a:
el carácter del perro,
su nivel de inteligencia,
comprender su comportamiento y por qué actúa como lo hace, y
comprender lo que nuestro perro nos quiere comunicar (él a nosotros ya nos entiende).
UN PERRO SANO: ENFERMEDADES MAS COMUNES, SINTOMATOLOGÍA Y TRATAMIENTO
UN PERRO SANO
DEBE TENER
Hocico limpio, liso y ligeramente húmedo.
Dientes fuerte, encías sanas y buen aliento.
Ojos claros y brillantes.
Pelo lustroso, suave y de apariencia limpio.
Almohadillas resistentes pero flexibles.
Músculos y huesos fuertes y bien desarrollados.
Excrementos pequeños, compactos y poco olorosos.
UN PERRO PUEDE
ESTAR ENFERMO SI
Tiene cabeza ladeada o da sacudidas (infección auricular).
Ojos con legañas (infección) o manchas blanquecinas (traumatismo).
Nariz seca (posible fiebre).
Secreción nasal amarillo-verdosa (infección respiratoria).
Vómitos (obstrucción de la garganta).
Tos (irritación o infección).
Babeo excesivo (problemas digestivos o dentales).
Flujo vulvar oloroso (infección urogenital).
Orina en exceso (infección urogenital).
Caída de pelo (mala alimentación).
Costras y escamas en la piel (mala alimentación, ácaros).
Diarreas (problemas digestivos, infección vírica).
Cambios en su carácter.
UN PERRO SANO SIEMPRE DEBE MOSTRAR VITALIDAD, GANAS DE JUGAR Y RESPONDER A TÚ LLAMADA. Si has observado un comportamiento extraño, alguno de los síntomas señalados o simplemente sospechas que tu mascota pueda estar enferma te recomendamos que acudas lo antes posible a tu veterinario.
ENFERMEDADES Y
ACCIDENTES: SÍNTOMAS Y TRATAMIENTOS
A continuación le ofrecemos una descripción somera de las principales
enfermedades que pueden afectar a su perro, así como los síntomas
característicos y su tratamiento.
LOMBRICES INTESTINALES
Síntomas: pelo opaco, picor anal, inapetencia, inactividad, diarrea, vómitos,
perdida peso, alergias, presencia en las heces.
Todos los gusanos que pueden infectar al perro pertenecen a dos grandes grupos:
los gusanos planos o tenias (cestodos) y los gusanos redondos (nematodos).
Dentro de estos últimos pueden distinguirse entre ascaris, ancilostomas y
trichuris.
CESTODOS (TENIAS):
Echinococcus
granulosus (quiste hidatídico), Diphylidium canium (tenia cucumerina transmitida
por la pulga)
Síntomas: aparición de gusanos planos del tamaño de un "grano de arroz" en las
heces.
Tratamiento. drontal plus, droncit, teniciven.
ASCARIS (ASCARIDES):
Toxocara canis
y leonina, son blanquecinos de hasta 18 cm, viven en el intestino delgado pero
las larvas realizan una migración entero-hepato-pneumo-tráqueo-enteral. Se
transmiten por ingestión de huevos o por la placenta. Puede transmitirse al
hombre (zoonosis).
Síntomas: diarrea espumosa blanquecina, vómito.
Tratamiento: drontal plus, canex, piperciven, ascaricida-n
ANCILOSTOMAS (ANQUILOSTOMAS):
Ancylostoma
canium y Uncinaria stenocephala, son blanquecinos de 20 mm y hematófago. Pueden
infectar por la ingestión de su larvas o al penetrar por vía cutánea para
alojarse finalmente en el intestino delgado.
Síntomas: diarrea hemorrágica, astenia, no bebe agua, anemia, debilidad general,
hemorragia interna.
Tratamiento: drontal plus, canex, piperciven
Strongyloides stercolaris, es un nematodo que vive en intestino delgado
(duodeno-yeyuno) donde se nutre de la mucosa intestinal. Se transmiten por vía
cutánea, y siguiendo el torrente sanguíneo llegan al corazón, pulmón y faringe
hasta que son ingeridas.
Síntomas: molestias intestinales molestas sin gravedad.
TRICHUROS (TRICUROS):
Trichuris
vulpis. La ingestión de los huevos microscópicos provocan la infección, los
adultos son hematófagos y viven en colon y ciego. Muy resistente.
Síntomas: diarrea cíclica con estrías de sangre, ocre-amarillenta. Tratamiento:
drontal plus
FILARIA (Diphylidium immitis):
Es un parásito
blanquecino de 20-30 cm, hematófago, transmitido por el mosquito Aedes aegypti,
que se fija en corazón y arterias pulmonares.
Síntomas: trastornos cardiocirculatorios, fatiga, dificultades respiratorias,
baba en boca, tos y respiración irregular, ascitis (acumulación de líquidos en
zona abdominal), hepatitis, edema pulmonar, insuficiencia renal.
Tratamiento: productos específicos a base de arsénico, antigragantes
plaquetarios y hepatoprotectores, EXspot.
ENFERMEDADES PROTOZOOARIAS
PIROPLASMOSIS (BABESIOSIS):
Babesia canis,
protozoo que destruye glóbulos rojos, es transmitida a través de garrapatas.
Síntomas: anemia hemolítica, fiebre, pérdida sensorial, mucosas pálidas,
ictericia, orina oscura color café.
Tratamiento: evitar garrapatas.
COCCIDIOSIS:
Los coccidios (Isospora
y otros protozoos) son transmitidos por la ingestión de sus huevos, que una vez
en el intestino eclosionan.
Síntomas: diarrea, hemorragia, anemia, deshidratación, vómito, dolor al palpar
el estómago.
Tratamiento: sulfamidas (sulfametazina, sulfametaxipiridazina), como Poli-cocci
y rehidratantes.
TOXOPLASMOSIS:
infección protozoaria causada por el Toxoplasma gondii. Transmitido por las heces puede transmitirse al hombre, provocando malformaciones en el feto en mujeres embarazadas.
LEISHMANIOSIS:
El contagio se produce a través de un mosquito que transporta el agente,
Leishmania donovani, un protozoo que ataca a la piel y a las vísceras del
animal. Esta enfermedad puede ser transmitida al hombre con consecuencias
bastante importantes.
Síntomas: Caída del pelo, ulceraciones, crecimiento exagerado de las uñas y
despigmentación nasal, pérdida de peso e inactividad.
Tratamientos: evitar la presencia de insectos. Ex-spot.
PARASITOS EXTERNOS
PULGAS:
Ctenocephalides canis, C felis, Pulex irritans, parásitos hematofagos, de 0,5 cm
y color rojizo, huésped intermedio de tenias.
Síntomas: picazón intensa por línea dorsal y base de la cola, automutilación al
intentar rascarse.
Tratamiento: limpiar el polvo de carbón (sangre chupada) y utilizar productos
antiparasitarios externos (ver Catálogo).
PIOJOS
(PEDICULOSIS)
Trichodectes canis, lignonatus spp, chupadores o mordedores son grises, de 2 mm
de largo, dejan sus huevos en la parte exterior del pelo.
Síntomas: dermatitis con zonas coloreadas en la piel, endurecimiento y opacidad
del pelo.
Tratamiento: productos antiparasitarios externos (ver Catálogo).
GARRAPATAS
Dermacentor spp, Rhipicephalus spp, fundamentalmente y Ixodes rinicus, Amblyoma,
Otobius megnini se fijan principalmente en las articulaciones de las
extremidades, cabeza y partes inferiores del perro, son huéspedes intermedios
para la piroplasmosis.
Síntomas: picazón y malestar, una vez contagiado presenta cansancio,
inactividad, gran abatimiento, orina oscura color café, coloración blanca de las
mucosas, ojos y párpados que se tornan amarillas (ictericia), anemia,
transtornos en la coagulación de la sangre, insuficiencia hepática y renal.
Tratamiento: eliminar mecánicamente con éter, alcohol o aceite, y aplicar
productos antiparasitarios externos (ver Catálogo).
SARNA COMÚN:
ácaros gen Sarcoptes, se manifiestan en la cabeza y zonas donde la piel es más
fina y carece de pelo como axilas, ingle, vientre, abdomen, base de la cola y
los extremos de las articulaciones.
Síntomas: dermatitis con eritemas, pápulas (granitos sólidos prominentes sobre
la piel), alopecias, pequeñas costras hemorrágicas, descamación de la piel, olor
a grasa rancia, picazón intensa, autolesiones, acantosis (rugosidad anormal de
la piel con pigmentación marrón), hiperqueratosis, alopecia extendida y caspa.
Tratamiento: corticosteroides por vía parenteral, ivermictina , eliminar capa de
piel excesiva, baños con jabón a base de azufre y acaricidas externos (ver
Catálogo).
SARNA ROJA (DEMODICOSIS):
Dermodex folliculorum canis, habitante habitual del folículo capilar del perro
frecuente, en la forma localizada, en cachorros.
Síntomas: alopecia localizada en zona ocular, formación de escamas y erupciones
prominentes en hocico y extremidades de las articulaciones; generalizadas
enrojecimiento, escamación de la piel, hiperpigmentación y pérdida de pelo,
pústulas con foliculitis o furúnculos.
Tratamiento: NUNCA corticosteroides (cortisona), antibióticos, acaricidas
externos (ver Catálogo).
CHEYLETIELLA:
Cheyletiella es un ácaro muy contagioso para el hombre, que se encuentra a
menudo en los cachorros.
Síntomas: leve picazón a lo largo de la columna y piel facial, formación de
caspa.
Tratamiento: baños a base de compuestos fosforados.
SARNA
OTODECTICA:
Otodectes cynotis, ácaro del oído que se alimenta de residuos epidérmicos y
cerumen.
Síntomas: otitis con prurito, costras gruesas de color rojizo marrón mezcladas
con el cerumen, otohematoma, movimiento insistente de la cabeza.
Tratamiento: limpieza máxima del conducto auditivo y productos otológicos de
acción acaricida como Carolan.
TIÑA: las dermatomicosis, o infección por hongos (microsporum canis) se localizan fundamentalmente en hocico, orejas, extremidades de las articulaciones, en la raíz de las uñas. Síntomas: onicomicosis en la raíz de las uñas, facilidad para el arranque del pelo, piel hiperqueratósica y descamación. Tratamiento: esquileo, griseofulvina oral, antimicóticos (ver Catálogo)..
ENFERMEDADES VÍRICAS CONTAGIOSAS
MOQUILLO (paramixovirus)
Síntomas: amigdalitis, inapetencia, inactividad, fiebre (40ºC), erupciones en
muslos y abdomen, forma respiratoria (tos, catarro, goteo nariz, conjuntivitis,
fotofobia, 2º bronconeumonía), intestinal (disentería líquidas catarrales y
hemorrágicas, 2º enteritis), nerviosa (parálisis articular, irregularidades al
caminar, epilepsia, tic nervioso, 2ºceguera).
Tratamiento: remitir síntomas clínicos y antibióticos.
HEPATITIS
VIRICA
(adenovirus CAV1) ataca hígado y riñones, Síntomas: ligera fiebre, amigdalitis,
dolor abdominal, córneas opacas.
Tratamiento: hepatoprotectores, antibióticos, sol glucosas y Ringer lacteado.
PARVOVIROSIS (parvovirus)
Existen dos formas de la parvovirosis o gastroenteritis infecciosa : la
gastroentérica y la miocárdica,
Síntomas: vómito espumoso, disentería amarilla-grisáceas, o hemorrágicas,
oscuras y con mal olor, dolores abdominales, inapetencia, apatía, inactividad,
sed, vómito, fiebre o hipotermia, deshidratación.
Tratamiento: antiemético, antidiarreico, antibiótico, sol glucosadas y Ringer
lacteado.
RABIA (rabdovirus)
Síntomas: cambio de comportamiento y voz, tendencia a morder, incapacidad para
engullir, falta coordinación general, convulsiones. Tratamiento: vacunar.
TRAQUEOBRONQUITIS INFECCIOSA
Tambien conocida como tos de las perreras es causada por varios virus:
Adenovirus2, paramixovirus, virus gripe canina,
Síntomas: ligera fiebre, tos seca, pirexia, inapetencia.
Tratamiento: preparados expectorantes, mucolítico, antibióticos.
HERPES VIRUS
Síntomas: cachorros deprimidos, lloran, no comen, dolor abdominal.
Tratamiento: higiene parto.
CORONA VIRUS gastroenteritis menos grave que la provocada por el moquillo.
ENFERMEDADES BACTERIANAS CONTAGIOSAS
LEPTOSPIROSIS:
La icterhemorrágica en hígado:
Síntomas: dolor hepático agudo, inapetencia, inactividad, diarrea sanguinolenta,
ictericia y L canicola), en riñones, Síntomas: nefritis, urea en sangre
(toxicidad endógena), inactividad, inapetencia, vómitos, úlceras en boca,
halitosis.
Tratamiento: penicilina G sódica, estreptomicina, sol glucosadas y Ringer
lacteado, vacunar.
TETANOS
(clostridium
tetani) ataca sistema nervioso,
Síntomas: espasmos musculares, perdida equilibrio, contracción músculos
faciales, ansiedad, fiebre alta (42ºC), respiración frecuente y superficial.
Tratamiento: mantener en un ambiente tranquilo, limpieza quirúrgica herida con
agua oxigenada p.ej., penicilina, tranquilizantes, suero antitetánico
ENFERMEDADES GENERALES
ABSCESO,
inflamación con acumulación de pus.
Síntomas: inactividad, inapetencia, fiebre, dolor localizado y presencia de
flemón.
Tratamiento: antibióticos e intervención quirúrgica.
ALERGIAS,
reacciones exageradas del sistema inmunológico a diversas sustancias.
Síntomas: estornudo, lagrimeo excesivo, dificultades respiratorias, picores e
irritación de la piel.
Tratamiento: dieta rica en ácidos grasos y empleo de baños fríos, champú
hidratante.
ARTROSIS,
enfermedad degenerativa de las articulaciones
Síntomas: dificultades motoras, dolor localizado
Tratamiento: analgésicos locales.
ASMA,
dificultad respiratoria provocada por un espasmo tráqueo-bronquial con origen
muscular o infeccioso.
Síntomas: respiración dificultosa y ruidosa, con ataques de tos.
Tratamiento: antiasmáticos con broncodilatadores (aminofilina, teofilina)
BRONCONEUMONÍA,
inflamación aguda de los bronquios y alveolos pulmonares.
Síntomas: tos, fiebre, catarro, emisiones mucopurulentas, estado sensorial
alterado, dificultad respiratoria.
Tratamiento: antibióticos (penicilinas, tetraciclinas) y sulfamidas junto con
mucolíticos y fluidificantes del esputo (acetilcisteína).
CARDIOPATÍAS,
dolencias que afectan al correcto funcionamiento del corazón.
Síntomas: respiración dificultosa, tos, cansancio, debilidad anormal y pérdida
de conocimiento momentánea.
Tratamiento: tratamientos farmacológicos específicos.
CATARATAS,
opacidad del cristalino de causas congénitas, metabólicas o traumáticas.
Síntomas: dificultades en la visión.
Tratamiento: intervención quirúrgica.
CISTITIS,
inflamación de la mucosa vesical, con presencia o no de cálculos vesiculares.
Síntomas: ganas de orinar continuas, en poca cantidad y a veces de forma
hemorrágicas.
Tratamiento: acidificación de la orina (alimentos), antibióticos e intervención
quirúrgica para eliminar los cálculos si los hubiera.
CÓLICO,
contracción espasmódica de una víscera.
Síntomas: ataques repentinos y agudos con dolor, postración, ansiedad y dolor
localizado.
Tratamiento: antiespasmódicos.
CRIPTOQUIDIA,
anomalía congénita con la retención de uno o ambos testículos en el abdomen sin
descender del escroto.
Síntomas: esterilidad (si son los dos).
Tratamiento: intervención quirúrgica.
DERMATITIS,
inflamación de la piel debida a parásitos externos, agentes irritantes o
alérgicos.
Síntomas: prurito extendido con posibilidad de automutilaciones.
Tratamiento: antiinflamatorios (esteroides9 y antibióticos y desaparición de la
causa de origen.
DIABETES,
segregación insuficiente o nula de insulina por el páncreas.
Síntomas: somnolencia, cansancio, desorientación, convulsiones, pérdida de peso,
sed y hambre continuas, micciones frecuentes.
Tratamiento: insulina inyectable, procurar evitar dietas ricas en azúcares y la
vida sedentaria.
DIARREA
Síntomas: aumento de la frecuencia de defecación y/o contenido hídrico.
Tratamiento: eliminar agente causante, dejar de comer durante 4 días aunque se
le ofrecerá agua para evitar deshidratación.
DILATACIÓN
GÁSTRICA,
condensación anormal del material espumoso en la cavidad gástrica. Puede ser un
factor que predisponga a la torsión del estómago.
Síntomas: malestar general, inapetencia, aumento de volumen de la zona abdominal
con continuas ganas de vomitar.
Tratamiento: intervención quirúrgica.
DISPLASIA DE
CADERA,
desarrollo anormal de la articulación de la cadera.
Síntomas: dificultades de movimiento, dolor acusado, artritis crónica.
Tratamiento: analgésicos o intervención quirúrgicas.
ECCEMA,
alteración de la piel producida por parásitos cutáneos, intoxicaciones, factores
alérgicos, desequilibrios alimentarios etc.
Síntomas: inflamación de la piel con prurito, enrojecimiento y aparición de
ampollas y escamas.
Tratamiento: eliminar factores causantes y aplicación de analgésicos locales.
ENDOMETRITIS,
inflamación de la matriz (mucosa del útero) frecuentes en perras ancianas y en
tratamientos abortivos o inhibidores del celo.
Síntomas: malestar general, vómitos, anemia, aumento de la temperatura corporal
y flujo maloliente que sale por la vulva.
Tratamiento: antibióticos inyectables (penicilina, cefalosporina) o intervención
quirúrgica.
EPILEPSIA,
alteración nerviosa de origen congénito o traumático.
Síntomas: contracciones neuromusculares localizados con incluso pérdida de
conocimiento.
Tratamiento: tranquilizantes menores o barbitúricos.
ESTOMATITIS,
inflamación de la mucosa bucal debido a agentes infeccioso, irritantes o
traumáticos. Puede atacar a otras zonas como paladar, lengua, encías. El sarro
es un factor desencadenante.
Síntomas: mal aliento, dificultad de masticación, enrojecimiento difuso de la
cavidad oral.
Tratamiento: antibióticos e higiene bucal.
ESTREÑIMIENTO
Síntomas: falta de defecación diaria o bien en cantidad suficiente
Tratamiento: evitar la vida demasiado sedentaria, añadir a la dieta agentes
lubrificantes (aceite de vaselina) y productos ricos en fibra
FALSO EMBARAZO,
modificación del comportamiento de la perra, de origen neuroendocrino que puede
favorecer el desarrollo de la mastitis.
Síntomas: presencia de leche en las mamas, actuando como si estuviera a punto de
parir.
Tratamiento: extracción de los ovarios (para evitar los ciclos menstruales) o
empleo de sustancias antiprolácticas (metergolina).
FARINGITIS,
inflamación de la mucosa debido a agentes infecciosos, físicos, químicos o
traumáticos.
Síntomas: dificultad de deglución, ataques de tos, fiebre, cansancio y anorexia.
Tratamiento: eliminar agente primario.
GINGIVITIS,
inflamación de las encías, la aparición de sarro es un factor determinante.
Puede conllevar la pérdida de piezas.
Síntomas: aliento desagradable, babeo excesivo, dificultades al tragar y
masticar, mucosa bucal pálida y cara hinchada.
Tratamiento: mejora de la higiene bucal y aplicación de antibióticos y
analgésicos.
HEPATITIS,
alteración del hígado debido a agentes infecciosos, tóxicos u otros.
Síntomas: alteraciones digestivas, falta de apetito, heces desechas, ictericia (amarilleamiento
del globo ocular).
Tratamiento: eliminar causa primaria.
INFLAMACIÓN DE
LAS GLÁNDULAS ANALES
Síntomas: enrojecimiento de la región anal, dificultad para defecar, intenso
prurito y tendencia a lamerse y rascarse la región anal.
Tratamiento: antibióticos y antiinflamatorios locales y alimentación a base de
dietas pobres en fibras.
MASTITIS,
inflamación de las glándulas mamarias debidos a agentes bacterianos. La
presencia de leche es un factor que predispone a esta enfermedad.
Síntomas: fiebre, inapetencia, dolor local en mamas con aumento de temperatura y
presencia de tumores.
Tratamiento: antibióticos por vía general (penicilina, tetraciclina) con
antiinflamatorios y paños fríos.
METRITIS,
inflamación de la matriz por el desarrollo de agentes bacterianos después de un
parto difícil o con retención de la placenta.
Síntomas: fiebre, anorexia, inapetencia, emisiones verdosas y pestilentes por la
vulva.
Tratamiento: antibióticos inyectables (penicilina, cefalosporina) o intervención
quirúrgica.
OBESIDAD,
sobrepeso de origen alimenticio o metabólico.
Síntomas: el abdomen de un perro sano debe formar una curva ascendente desde el
tórax a la cola, si no ocurre esto es obeso.
Tratamiento: dieta baja en calorías y aumento del ejercicio físico.
OTITIS,
proceso inflamatorio del conducto auditivo o estructura interna del oído causado
por agentes traumáticos, bacterianos, hongos o parásitos.
Síntomas: movimiento continuo de las orejas, intenta rascarse, quejarse y
mantiene ladeada la cabeza.
Tratamiento: productos antibacterianos, parasitarios y antimicóticos de uso
local.
PANCREATITIS,
inflamación del páncreas debido a una mala alimentación, agentes bacterianos o
víricos.
Síntomas: ladridos escandalosos, vómitos, dolores abdominales, diarrea y
síntomas nerviosos. En los casos más graves dificultad digestiva y emisión de
heces grasientas y amarillentas.
Tratamiento: antibióticos, dieta pobre para no estimular el páncreas y
rehidratantes por vía intravenosa (Ringer lacteado, solución glucosada).
PIODERMITIS,
inflamaciones de la piel causados por traumas, heridas, mordiscos o parásitos
cutáneos.
Síntomas: coloración, tumefacción, picazón, presencia de líquido serohemorrágico,
inapetencia, fiebre.
Tratamiento: antibióticos, antisépticos y desinfección local.
PODERO O PODODERMATITIS,
inflamación aguda de los dedos, con aspecto purulento debido a la infección
bacteriana de heridas. Puede incluso provocar la necrosis (muerte de tejido) del
dedo atacado.
Síntomas: dolor local, aumento de volumen y temperatura del punto afectado, con
fallos funcionales. Fiebre general, inapetencia.
Tratamiento: antibióticos y antiinflamatorios con aplicación de venda
protectora.
SEPTICEMIA PUERPERAL, infección bacteriana extendida en el útero después
del parto. La no completa expulsión de la placenta en el parto es un factor
desencadenante.
Síntomas: pérdidas oscuras y malolientes por las vías genitales, fiebre,
inapetencia y retiro de la leche de las mamas.
Tratamiento: antibióticos por vía general o mediante irrigaciones uterinas,
uterotónicos (metilergometrina).